En el caótico verano de 1873, tras la abdicación de Amadeo de Saboya y la proclamación de la efimera I República Española, el país se sume en la inestabilidad política. En este polvorín, un movimiento federalista radical, el cantonalismo, estalla con fuerza buscando establecer repúblicas autónomas desde la base municipal para luego federarse libremente.
"Cantón y libertad" presenta un país que busca un destino frente al caos de un Gobierno central que ya no representa las aspiraciones de sus gentes, un pueblo que considera como única esperanza el hecho de la revolución cantonal, movimiento de libertad que pretendía la creación de repúblicas autónomas nacidas del hambre, la miseria y la esperanza de un futuro más justo.
La novela se centra en los cantones de Camuñas y Cartagena, explorando las vidas de sus gentes y los eventos históricos que marcaron la insurrección a través de los ojos de Severo Lucas, personaje que sirve de eje argumental de la trama, que llega a convertirse en testigo presencial del alzamiento del castillo de Galeras, en Cartagena, donde una bandera turca se tiñó con sangre humana para convertirla en el estandarte rojo de la revolución; de las penurias sociales, el hambre, la falta de higiene y la esperanza de un futuro mejor en las clases populares y los mineros de La Unión que les impulsa a unirse a la revolución.
"Cantón y libertad" es una novela histórica que explora la colisión entre los ideales republicanos y la cruda realidad de un pueblo asolado por las epidemias, la pobreza y la injusticia social.