Desde siempre, Lía fue la chica perfecta: la más linda de la secundaria, la que todos querían y todas envidiaban. Pero detrás de cada sonrisa, había una soledad que nadie veía… hasta que llegó Simón. Él no era el típico chico popular, pero tenía algo que la atrapó desde el primer momento: una corazonada, una conexión que no supo explicar.
Lo que comenzó como un cuento de hadas se volvió una prisión disfrazada de amor. Celos, manipulación, silencios que gritaban más que las palabras. Lía se perdió en él, y él se alimentó de cada parte de ella. Ahora, en su último año, Lía deberá decidir si escucha a su corazón… o a esa corazonada que desde el principio le avisó que no todo lo que brilla es amor.
Tuve una corazonada…
y aún así me dejé romper el corazón.