Durante siglos, Anastasiya ha vagado por el mundo sin poder morir.
Su condena comenzó la noche en que aceptó un pacto imposible: talento eterno a cambio de su alma.
El violín que recibió la convirtió en leyenda… y en prisionera. Allí donde tocó, dejó genios, obsesión y locura. Desde la Grecia antigua hasta la Europa del siglo XIX, su música marcó el destino de quienes osaron escucharla, incluido el más temido de los violinistas: Paganini.
Cuando Anastasiya cree haber roto por fin la maldición, descubre que el mal no desaparece: se fragmenta.
La madera del violín sobrevive y renace en cuatro guitarras dispersas por el mundo.
La leyenda advierte que, si esas cuerdas vuelven a sonar juntas, el pacto despertará de nuevo.
Una novela oscura y envolvente sobre la música como condena, la eternidad como castigo y el precio real de desafiar a lo divino.